La página es aún provisional.
La comarca de Las Hurdes, y en especial las zonas limítrofes de Sauceda, fueron habitadas desde época neolítica y en concreto en la edad de bronce final y del hierro; como atestiguan diversas cuevas y abrigos de estas amplias serranías, donde no faltan interesantes y amplias variedades de gravados en roca o petroglifos, unos de los más famosos son los situados en el margen izquierdo de la cabecera del Arroyo de “Las Sereais”, denominados el RISCAL y las HERRADURAS.
La verdad es que como bien mostraba el filme de Luis Buñuel en la película: "Tierra sin pan", es una comarca que poco a poco va saliendo de su pobreza, hasta el punto de llegar a verdaderos pueblos rurales, donde su pasado histórico lo podemos encontrar en boca de nuestra gente mayor.
Si algo llama la atención al visitante, entre los muchos atractivos culturales y naturales de que dispone la localidad, es su arquitectura tradicional que utiliza como elementos principales de construcción la piedra y la pizarra negra.
Conserva todavía su estructura antigua, con calles estrechas y serpenteantes, que suben y bajan para romper la ladera del monte donde esta situada.
Es una alquería que subsiste de la miel, aceitunas, pequeñas huertas y de jornales en época de verdeo y la cereza.
Su nombre dicen que se debe, a la gran cantidad de sauces que hubo en la zona.
Su principal fuente de ingreso es la agricultura, ganadería. Existen varios artesanos que elaboran miel y polen. También podrás encontrar vino y dulces artesanos. Sin dejar de lado el cultivo y cuidado de cerezos y olivos.
La miel, el polen, la cera o la jalea real son de las mejores de la península, gracias a la flora y al ya mencionado clima de toda la comarca.
Peras, manzanas, ciruelas, uvas, castañas, madroños, higos, cerezos, melocotones, setas, y otros productos más contribuyen a la buena mesa y a la economía de toda la localidad.
Alguno de los platos más típicos son la ensalada de limón, el cabrito asado y en caldereta, patatas meneas, los exquisitos peces de rió, tablas de queso de cabra y embutidos de la tierra, matajambres, potajes y guisos como las habichuelas, la asadura y las famosas migas y como postre además de las frutas antes mencionadas, deguste de guindas, socochones, flanes caseros, tartas y arroz con leche; y como colofón final licores tan originales como el orujo con miel y otros elaborados con castañas y madroños.
Asociación Cultural Festejos de Sauceda